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martes, 25 junio, 2024

Papelón de la Justicia tucumana: trabajaba de personal trainer a la hora que debía estar en Tribunales pero no pudieron sancionarlo

La Justicia de Tucumán no pudo sancionar a Rodolfo Enrique Neufeld, el empleado de Tribunales que se desempeñaba en el mismo Poder Judicial de Tucumán mientras trabajaba como personal trainer en el gimnasio Altos de Urquiza -de lunes a viernes de 9 a 13- según se pudo corroborar en la investigación y luego de que intentó cobrar una indemnización por su trabajo como entrenador particular entre 2002 y 2015 y fue «descubierto». Le quitaron tres cargos pero mantuvo uno de ellos y lo seguirá manteniendo, a pesar de que se habría corroborado que recibía “trato especial” y falsificó firmas.

Rodolfo Enrique Neufeld se desempeñaba en Tribunales como jefe de los oficiales notificadores. Cuando intentó cobrar su indemnización de $258.522 más intereses por sus 13 años en Altos de Urquiza, las vocales de la Sala VI de la Cámara del Trabajo, María Poliche de Sobre Casas y Beatriz Bisdorff, detectaron que cumplía su función de entrenador particular en idéntico horario en el que debía estar trabajando en Tribunales.

En agosto de 2017, la Corte Suprema de Justicia -en ese momento integrada por Antonio Gandur (presidente), René Goane (ambos ya fallecidos), Antonio Estofán, Claudia Sbdar y Daniel Posse– decidió abrir un sumario administrativo, que fue instruido por Gabriela Blanco, secretaria de Superintendencia del Poder Judicial. Allí se dictaminó que alguien se había hecho pasar por Neufeld para firmar cédulas de notificaciones mediante un estudio caligráfico.

En abril de 2018, ocho meses después, la Corte resolvió quitarle tres cargos a Neufeld y trasladarlo al Archivo, y le advirtió que la sanción podría empeorar en función del resultado de la posterior causa penal. El personal trainer pudo conservar el cargo de prosecretario “B” remunerado con un salario de $53.174 (más de U$S 2.000 de ese momento). La causa fue elevada a juicio con Neufeld y José Agustín Marquetti, que era prosecretario, fueron imputados.

De la investigación se desprendió que Neufeld recibía un «trato especial» en Tribunales

«La funcionaria Carolina Ledesma Padilla, nuera del ex vocal de la Corte Suprema, René Goane, confirmó que Neufeld, que trabajó con ella en la Secretaría Administrativa, no firmaba planillas de egreso. Teresita Comolli, directora de Recursos Humanos, ratificó que el funcionario había sido ascendido en propiedad pese a que no había cumplido el año como interino. La agente Amalia del Valle Martínez corroboró anomalías con el diligenciamiento de las notificaciones y afirmó: “quienes procedían en tal sentido eran Marquetti, Gustavo Paz, Gerardo (no dice el apellido) y Neufeld, todos designados por Goane, con quien los mencionados hablaban en forma directa y eran ‘intocables’”. Otros testigos dijeron que sabían que Neufeld iba al gimnasio en el horario de Tribunales», narró la periodista Irene Benito en La Gaceta.

Tuvo una vertiginosa carrera judicial: llegó a la máxima categoría que podía aspirar un empleado con título secundario. Pero la investigación nunca pudo corroborar el seguimiento de la prestación efectiva de servicios. ¿Quién autorizó y con base en cuál excepción que Neufeld tuviese el privilegio de cumplir con una carga inferior a la del resto de los empleados judiciales?”, interrogó Adriana Giannoni. La fiscala dijo que esta conducta adquirió características penales cuando el imputado se convirtió en funcionario público, en 2013. “La actuación de este presupone una conducta decorosa y digna, y, por supuesto, la prohibición de utilizar las prerrogativas del cargo para la obtención de beneficios personales. El proceder del acusado ha implicado palmariamente el mancillamiento y el deshonor de la preciada fe pública”, agregó según la citada periodista.

En el marco de los alegatos, el fiscal de Cámara Auxiliar Rafael Heredia Carreño sostuvo que el único delito por el cual se podía pedir una pena era el del incumplimiento de los deberes de funcionario público, ya que a lo largo de las audiencias no se habían podido acreditar otras anomalías como la falsificación de instrumento público. 

Además, aseguró que estaba probado que Neufeld había omitido informar en Tribunales que prestaba servicio en el mismo horario en el que se desempeñaba en el gimnasio.

“Hay una irresponsabilidad que se convierte en delito. No podía hacer las dos cosas al mismo tiempo. En 2013 ya era funcionario público. Hay un grave incumplimiento a sus tareas. ¿Cómo hacía para estar en los dos lugares a la vez?”, se preguntó. Y pidió que fuera condenado a un año y seis meses de prisión condicional y a tres de inhabilitación para ejercer cargos públicos, según La Gaceta.

En ese sentido, planteó que no hubo adulteración de firmas ni se falseó documentación, por lo que tampoco acusó a Marquetti. Ante esto, Diego Molina Franco, defensor de Marquetti, se adhirió al pedido del fiscal.

Ricardo Fanlo y Horacio Monteros, defensores de Neufeld, pidieron la prescripción de la acción penal por el tiempo transcurrido, y aseguraron que no hubo ilícito. «Esto debería haberse resuelto con actuaciones administrativas. Ellos son empleados ejemplares. Hubo un incumplimiento en lo de haber ido al gimnasio, pero no es un tema del fuero penal del Poder Judicial”, plantearon

Además, alegaron que «hubo un avasallamiento de la fiscal Giannoni y de la prensa”. “La acusación es endeble, no tiene sustento”, subrayaron. Antes del fallo, Neufeld tomó la palabra y afirmó que la causa le trajo múltiples problemas: “En ningún momento le fallé al Poder Judicial. Desde el primer día hice mis tareas con eficacia”, manifestó.

El juez Fabián Fradejas advirtió irregularidades ya que el fiscal pidió pena por un delito que no estaba siendo juzgado (el incumplimiento de los deberes de funcionario público desde que, según el fiscal, a Neufeld no ascendieron), para lo cual deberían haberse producido nuevas pruebas.

“El requerimiento de elevación a juicio tiene muchas falencias. Nada de lo que se dijo se probó. Realmente la acusación deja mucho que desear”, afirmó el camarista, quien no pudo por eso dar un fallo terminante. 

Por ello, absolvió a los acusados de los delitos que no habían podido ser probados, y advirtió al fiscal de Cámara que si quería acusar por un nuevo ilícito, cosa que no había hecho durante estas audiencias, se debería realizar un nuevo juicio.

Así, por el momento, tanto Neufeld como Marquetti podrán seguir con su trabajo en Tribunales, y habrá que esperar para saber si tanto la defensa como el fiscal deciden ir en Casación contra el fallo.

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